El Principio de la Felicidad

El Principio de la Felicidad

Los momentos de alegría son sólo eso, momentos. Entonces, ¿es posible experimentar una felicidad permanente y eterna en esta vida? Andy Crouch habla del gozo en esta vida y en la siguiente.

Preguntas para Discusión y Reflexión Personal

  1. ¿Está de acuerdo en que la verdadera y duradera felicidad puede ocurrir sólo en la eternidad?
  2. ¿Encuentras consuelo en la esperanza cristiana para la vida eterna?

Los griegos tenían este dicho... decían los griegos,"No llames feliz a un hombre hasta que haya muerto." Porque se dieron cuenta, que tu vida podría ir muy bien y luego, de repente se cae a pedazos. Y había todas estas historias griegas, por supuesto, sobre cómo se desmorona.
La Curiosidad Colectiva
Cada experiencia humana de alegría o felicidad tiene un límite. Está limitada en última instancia por la muerte, ¿correcto? Incluso el momento más extático de tu vida, fue un momento, y no podía quedarse para siempre y en esos momentos, decimos, "ojalá este durara para siempre," pero nunca se puede. Y en ese sentido, realmente... creo que esta idea de que la felicidad es en última instancia, algo que sólo sucede en la eternidad, es verdad, porque el ingrediente faltante en la felicidad ahora —incluso en las experiencias más verdaderamente alegres de nuestras vidas— el ingrediente que falta es la perdurabilidad del mismo. Y creo que una de las preguntas más profundas de la vida es: ¿A dónde se van esos momentos? Ese momento en el que me sentí tan vivo y era tan verdadero y el mundo era tan hermoso, pero se ha ido. ¿A donde se fué? La respuesta cristiana es: No se ha perdido, y la esperanza cristiana es que en el otro lado de la muerte, que es el olvido de toda felicidad y la pérdida de todo lo bueno, de toda la vida, que en el otro lado de eso hay una mejor forma de vida y una de las maneras en la que es mejor es que dura. Es increíblemente continuo con esta vida. El resucitado, el cuerpo resucitado de Jesús No es un cuerpo diferente cuerpo. Reconociblemente es el cuerpo que tenía, con las marcas de lo que le sucedió en esta vida, pero en esta nueva vida que inclusive ahora está irrumpiendo en el mundo, las cosas perduran. Y entonces, en ese sentido, sólo la felicidad eterna es la verdadera felicidad. No importa lo que experimentes en esta vida, incluso si en esta vida mucho fue dolor. Dios va a levantarte de tu historia todo lo que haya sido bueno y va a hacerte parte de esta historia mucho más grande, que en verdad es perdurablemente buena.