Haciendo una Introducción

Haciendo una Introducción

¿Cómo conoces a Dios? ¿Puedes siquiera conocerlo personalmente? La Curiosidad Colectiva reúne a expertos para explorar estas difíciles preguntas.

Preguntas para Discusión y Reflexión Personal

  1. ¿De qué manera te puedes identificar con cualquiera de las historias en este video? ¿Qué te pareció interesante o atractivo?
  2. ¿Qué piensas cuando escuchas el término "Cristianismo"? ¿Y qué piensas cuando escuchas "Seguidor de Cristo"? ¿Acaso ambos significan algo diferente para ti?

La Curiosidad Colectiva Me crié en el Nordeste por mi madre — sólo yo, mi mamá y mi pequeña hermana, criado en lo que llamarían el gueto (barrio marginal). La prostitución se daba en nuestro vecindario, drogas. Soy tan viejo ahora, que en aquel entonces no las llamaban "pandillas," les llamaban "pandas" en aquel entonces. pero sin embargo, las personas actuaban de manera tonta, haciendo todo tipo de cosas locas. Mi padre no estaba allí cuando yo estaba creciendo. Así que mi mamá un día estaba arrglandole el cabello a una amiga, en nuestro apartamento y ella tenía un compañero de trabajo de nombre César y él siempre estaba invitándola a la iglesia. Así que... así que un domingo por la mañana, se presenta y llama a la puerta. Y el apodo de mi mamá es "Peaches" — es de hecho como yo la llamo, también. Él le dice — ella lo deja entrar — "'Peaches', ¿vas a venir a la iglesia hoy conmigo?" Y mi mamá comienza a vacilar y a tartamudear y dice: No, estoy arreglando el pelo de mi amiga; No puedo, no puedo ir hoy. Y César dice: "Voy a esperar." Llegamos tarde a la iglesia ese día, y yo estaba en este lugar donde tenían marionetas y estaban hablando de Jesús y estaban ofreciendo Fritos y Doritos a los niños, y preguntaron si estarías interesado ​​de recibir a Jesús en tu corazón. Levanta la mano, y pensé, ¡eso suena como una gran idea! Así que, tenía siete años de edad, y están ofreciendo Fritos y a Jesús, entonces, ¿por qué no? Eso parece ser la combinación perfecta para mí. Así que fui, me dieron mis Fritos, a mi Jesús y me fui a casa. Pero ese fue el inicio del camino para mí. Y no terminó ahí. A medida que seguía creciendo y me desarrollaba — mi padre seguía sin estar involucrado en mi vida — talvez muy esporádicamente, si acaso, y otros hombres de la iglesia de hecho venían y me recogían los sábados y me llevában a reuniones en la iglesia o me llevában a mis juegos de baloncesto, mi práctica de fútbol, ​​y realmente me ayudó a establecer un camino en el cual podía entender lo que significaba, vivir una vida de integridad y carácter. No he sido perfecto, en absoluto. ¿Sabes? Recorrí algunos caminos... que me hubiera gustado no haber recorrido. Y tomé algunas decisiones que me hubiera gustado no haber tomado. Pero a lo largo de todo ese proceso, el mensaje de... gracia, de mí obteniendo algo que no merezco; no merezco este amor y este perdón, y esta misericordia. Pero ese mensaje llegó a mi corazón, y mientras seguía creciendo y desarrollándome, creo que hubo varias veces en las que tomé algunos Fritos, y dejé a este amigo, Jesús entrar en mi corazón. Y ahora que estoy casado con una hermosa esposa y una hermosa familia, todavía no lo he resuelto todo. Aún tengo muchas preguntas; muchas cosas que no entiendo. ¿Sabes? Mi hijo mayor padece de asma. Lo siento. Sí...hay algunas cosas que todavía no entiendo. pero estoy agradecido que estoy empezando a entender la gracia un poco más. E incluso en mis preguntas, sigo sintiendo este amor incondicional y auténtico que estoy tratando de compartir con tantas personas como sea posible. Siento lo de las lágrimas, amigo. Mis hijos realmente me tocan. Bueno, mi historia es una historia bastante desordenada de encontrar a Dios. Cuando era niña, mi opinión sobre Dios era que Dios era sólo un montón de reglas y que si sigues las reglas, entonces eres bueno en tu religión y si eres bueno en tu religión, después... talvez Dios te dejaría ir al cielo un día. Así que ese era mi, ese era un poco mi punto de vista, y así Pensé, "Bueno, voy a tratarlo." Traté de seguir estas reglas y traté de tener esta religión, y fallé. Fracasé miserablemente. Cargué mucho dolor en mis años de adolescencia. Había sido abusada terriblemente por alguien de nuestra familia. Y yo tenía un padre que me rechazaba; decía que él nunca había querido tener hijos realmente, sobre todo, una niña. Hay pequeños momentos de diversión y felicidad, pero — ¡Dios! Yo estaba tan herida. Tan herida —. Entonces un día me enteré que estaba embarazada y estaba sola y, estaba devastada. Estaba tan asustada. Sabía que esto traería muchísima vergüenza en mi familia y por lo mismo, decidí practicarme un aborto y yo, yo sabía en el momento en el que desperté de la anestesia, yo sabía que se habían llevado a mi bebé pero era como si hubieran arrancado parte de mi corazón, también. Me fui a casa después de eso y me acosté en el pequeño sofá de mi pequeño apartamento y le grité a este Dios que ni siquiera estaba segura de que estuviera allí y simplemente dije, Realmente soy pésima para todo lo religioso. De verdad soy pésima para seguir las normas. Yo, creo que más bien soy mala en la vida en general, por lo que si hay un Dios y si estás allí, sólo... ten piedad de mí y déjame morir porque el dolor es tan profundo. Quería escuchar esta voz resonando desde el cielo, diciendo: "Yo soy Dios, y vas a estar bien." Pero yo no escuché nada. Tengo una amiga en mi vida — ella siempre me daba versículos de la Biblia y ella me dio este versículo una vez, Jeremías 29:11: "Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor —, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza." No podía creerlo al principio, pero después de leer el versículo una y otra y otra y otra vez, algo dentro de mí solo tomó sentido y me di cuenta de que talvez, yo no era la persona desechable que siempre creí que era, y talvez seguir a Dios no significaba que yo tenía que seguir las reglas a la perfección. Sino que talvez... realmente no se trata de eso. Talvez amar a Dios significa aceptar su amor por mí. Yo no sabía cómo orar correctamente, no sabía las cosas que debía hacer, simplemente me arrodillé en mi pequeño apartamento y levanté mis manos y por primera vez sólo dije, Sí, Dios. Sí. Sí. Sí. Si tú me quieres y si me amas, entonces quiero aceptar tu amor. Un día me di cuenta de que mi sentido de la autoestima realmente está en lo que Dios ya ha hecho por mí, que Dios ya ha establecido un patrón de amor por mí. Quiero decir, Dios me ama cuando soy buena y Dios me ama cuando no soy tan buena. Y en el lugar más profundo de mi corazón, creo en eso. Mientras crecía yo veía a Dios como un policía en el cielo, que estaba esperando juzgarme por todo lo que había hecho mal. Ya sabes: no veas películas para adultos, no consumas drogas, no te emborraches, no te quedes fuera tan tarde, y no tengas sexo. Y cuando fui a la universidad, la primer semana ya había roto cada una de esas normas en proporciones épicas. Recuerdo que estaba diciendo mis oraciones una noche como siempre lo hacía, y pidiéndole a Dios que estuviera conmigo y que me protegiera y me bendijera y empecé a llorar, histéricamente completamente solo en esa pequeña cama individual, en el campus y Me di cuenta que parecía que nadie estaba escuchando. Entonces, le llamé a alguien y le dije: "Oye..." y simplemente les confesé todos mis pecados a ellos. Y ni siquiera éramos tan cercanos, pero les dije, "Bueno, esto es todo lo que he hecho mal en los últimos siete días." Y dijeron: "¡Oh! Eso es lo que es la universidad. Eso es lo que haces, y talvez después puedas interesarte en Dios." Fue un mal consejo, pero fue profético en el sentido de que después de la universidad me mudé a Dallas y ahora estaba en la gran ciudad. Y estaba en este bar un sábado en la noche y me encontré una amiga de la universidad y sólo dijo: Hey, ¿qué harás este fin de semana? Voy a ir a ver esta iglesia mañana. Y yo dije, "Bueno, pasa por mí. Mi iglesia no me gusta." Es lo que dije. Y eso hizo Y fui con ella y ella saca esta historia cada domingo. Seguí yendo, y me sentaba en la parte de atrás, siempre con resaca, a menudo oliendo al humo de la noche anterior. Pero había algo en torno a la verdad y a la autoridad que ese hombre tenía y la forma en la que leía desde las Escrituras como si realmente las creyera. Así que en ese momento creí que había un Dios, y me dije, Tengo que averiguar quién es. Y realmente mi inclinación estaba en contra del cristianismo. Pensé, ¿cuáles son las probabilidades de que yo haya nacido en América ya sabes, donde muchas personas son cristianas? Es decir, si hubiera nacido en la India, sería hindú. Si hubiera nacido en Irán, sería musulmán. Si hubiera nacido en Jordania, talvez sería judío. O en China, sería budista. Y, entonces, empecé a buscar en las religiones del mundo y observando otras religiones realmente con una tendencia en contra del cristianismo. Y observé, ya sabes... mormones, testigos de Jehová, Iglesia de Ciencia Cristiana, cienciología y continuaba regresando a este personaje, Jesucristo. Y empecé a luchar con esta idea, ¿Realmente él vivió? Él es el personaje más polarizante en la historia del mundo. He estado ahora en las selvas de África y conocen de Jesús. He estado en las selvas de la Amazon en un barco, ya sabes por más de una semana y al bajar alguien allí sabía de Jesús. Y, ¿sabes? La gente lo ama; la gente lo odia... la gente se incomoda cuando dices su nombre. Y... así que seguía regresando al personaje de Jesús y cada religión que veía, ellos reconocerían que existía e incluso algunos de los ateos más famosos en la actualidad reconocerían que existió. Yo sólo seguía luchando con, ¿por qué era tan polarizante? ¿Por qué la gente ahora — millones y millones, tal vez miles de millones de personas se reúnen en su nombre, cuando él sólo invirtió en once personas? Y mientras luchaba con eso, me di cuenta que él había, muerto por mí. Y que el cristianismo no era realmente esa lista de reglas que tenía que obedecer. y que Dios no estaba en el cielo esperando amortizarme; que él me ama, que él está loco por mí, y que había enviado a su Hijo para liberarme. Y cuando esa verdad me dio en el corazón, cuando cobró vida en mí, simplemente todo comenzó a cambiar. Mis amigos cambiaron, lo que hacía para divertirme cambió, las personas con las que salía y con quién hacía esas cosas todo eso cambió de la noche a la mañana.