Encontrando el Perdón a través de la Fe

Encontrando el Perdón a través de la Fe

Después de haber encontrado sanación y propósito del pasado, Gilbert ahora corre por alegría.

Preguntas para Discusión y Reflexión Personal

  1. Si acaso has experimentado circunstancias traumáticas en tu vida, ¿cómo afectaron éstas tu creencia (o incredulidad) en Dios?
  2. ¿Qué te tomaría para poder regocijarte en la alegría? ¿Cómo podría Dios usar tu sufrimiento para buenos propósitos?

Soy Gilbert Tuhabonye, y yo soy un corredor. Correr es mi terapia, es mi libertad, me aterriza, me hace feliz. Mi apodo es "Tumagu", y tumagu significa polvo, lo que significa energía. Mi abuela me dio ese nombre: Wow! ¡Mira a ese muchacho! ¡Corre como el viento! ¡Mira el polvo! ¡Sólo ves polvo! Cuando yo era joven, mis padres no tenían transporte. Yo caminaba y corría a la escuela cinco millas todos los días. Era una oportunidad para mí para hacer ejercicio. Yo no sabía; pero me encantaba, simplemente lo disfrutaba. Soy un tutsi de Burundi, África Burundi es un pequeño país al sur de Ruanda. Es el corazón de África. Haz de cuenta que tu cuerpo es África, es el corazón de África. Tropical, como Hawaii, precioso. 21 de Octubre de 1993, es la fecha que nunca voy a olvidar Ese día el presidente hutu fue asesinado por los extremistas tutsis. Los hutus en todo el país tomaron represalias. En mi escuela, el maestro hutu y los estudiantes hutus cuidadosamente rodearon a todos los tutsis para ser asesinados. Hubo vecinos poniendose en contra de sus vecinos. El hutu quería asegurarse de que ninguno escaparía. Tratamos de correr. Vienieron, comenzaron a atarnos juntos. Fuimos llevados, atados juntos, macheteados, casi dos millas a un lugar en el que ellos iban a quemarlos a todos vivos. En ese momento, escuché una voz, y la voz era muy fuerte. Yo no sabía lo que era la voz. La voz me decía que estuviera tranquilo y callado. Tan pronto como llegue el interior del edificio, el edificio explota. Fui testigo de... mis compañeros de clase, mis compañeros de equipo muriendo uno por uno, y estaba esperando mi turno. Después de ocho horas, No dejaba de oír una voz. La voz me decía que iba a estar bien. Pero yo no sabía de dónde venía la voz. Ese momento, sólo dije: "Dios, por favor, perdóname." En ese momento, hubo numerosas maneras de salir. Había una puerta aquí, otra puerta aquí. Se me ocurrió una idea que nunca había tenido antes. Tomé un cuerpo sin vida - de alguien que conozco - y rompí la ventana. A ese momento, yo lo llamo, un milagro. Estas personas estaban afuera, cantando, esperando a cualquiera que tratara de escapar. Me quedé en medio de ellos, y no me vieron. Para mí, eso es una milagro. Tuve la oportunidad de escapar. Tomó 10, 20 segundos para que ellos se dieran cuenta que me había escapado. Puedo recordar el ruido ... Es decir, la multitud de personas persiguiéndome. Estaba oscuro. Yo estaba muerto de cansancio, pero Dios me salvó. La voz me estaba guiando dónde ir. Finalmente, terminé en el hospital donde recibí tratamiento. Tuve una quemadura de tercer grado cuando estuve en un incendio. Puedes ver mis brazos, toda el área aquí, se podía ver hasta el hueso. Mi espalda, toda hasta el cuello quemadura de tercera grado. Todo era muy, muy doloroso. Pero también nos regocijamos en nuestro sufrimiento porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza. Cuando estaba en el hospital tratando de reflexionar sobre la vida, tratando de entender cómo puede ser, que estas personas ayer eran mis amigos, ahora quieren matarme. No podía comprender. Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado. Finalmente, la Biblia fue mi respuesta. Tomé la Biblia, leí la Biblia de principio a fin, traté de entender, y tuve la oportunidad de encontrar una solución y que era capaz de perdonar y olvidar a las personas que trataron de matarme. Para poder seguir adelante en la vida. No hay duda de que Dios es real. Él es mi fuerza. Él es mi todo. Sigo escuchando esa voz. Ya sé de dónde viene esa voz porque la voz nunca me dice que haga cosas malas. Siempre me dice que haga cosas buenas, que haga lo correcto. Da a la gente, ayuda a otras personas, ese es el mensaje que oigo todos los días. Dios quería que yo estuviera vivo y contara esta historia al mundo, hacer todo lo que hago. Ese es Dios. Cuando escuchas mi historia, puedes resumir mi vida en tres ciclos: Empecé a correr como un niño despreocupado en las montañas de Burundi, África, Después corrí por mi vida, Ahora corro de alegría.